Modelos de
intervención sobre la empleabilidad y
la salud mental.
Dificultades
y obstáculos.
Ponnencia:
IX JORNADAS NACIONALES DE TERAPIA OCUPACIONAL
“Terapia Ocupacional y Dependencia”
“...
se ha de preguntar si saben algún
oficio; los que ninguno saben,
si son de proporcionada edad,
han de ser instruidos en aquel
a que tengan más inclinación,
si se puede, y si no, en el que
sea más semejante, como
el que no pueda coser vestidos
cosa las que se llaman polainas,
botines y calzas; si es ya de
provecta edad o de ingenio demasiado
rudo, enseñésele
oficio más fácil
y, finalmente, el que cualquiera
puede aprender en pocos días,
como cavar, sacar agua, llevar
algo a cuestas o en el pequeño
carro de una rueda, acompañar
al magistrado, ser ministro de
éste para algunas diligencias,
ir a donde le envíen con
letras o mandatos, o cuidar y
gobernar caballos de alquiler”.
“De
subventione pauperum” :Juan
Luis Vives. Siglo XVI
RESUMEN
El desarrollo profesional
de los seres humanos está condicionado
por diferentes factores que quedan definidos
por el contexto en el que nace y se desarrolla,
así como por las competencias que
desarrolla en dicho contexto a partir
de las capacidades naturales innatas.
El estatus ocupacional es un de los factores
más importantes de la desigualdad
social y de la pobreza en las sociedades
actuales y está muy relacionado
con los niveles de salud mental. El estatus
lo entendemos como el nivel profesional
que un individuo tiene en una escala de
valores establecida en un determinado
contexto sociocultural. Entendemos desigualdad
social como las diferencias de acceso
a un completo estado de bienestar, y por
tanto, cuando hablamos de salud mental,
enfermedad mental, estatus ocupacional
y empleabilidad, nos metemos de lleno
en un terreno lleno de desigualdades social
y por tanto no podemos hablar del estado
de bienestar. Más bien hablamos
de un estado de malestar.
En el campo de la salud mental, a lo largo
de la historia se han modificado los métodos
de intervención, tratamiento y
rehabilitación de las personas
afectadas de una enfermedad mental. El
paralelismo y equilibrio entre desarrollo
profesional y salud mental se puede romper
por múltiples factores que desencadenan
consecuencias negativas y que influyen
en las posibilidades de empleabilidad
de las personas afectadas.
Todos los modelos psicosociales que centran
su intervención en la empleabilidad,
desarrollo profesional e inserción
laboral de las personas con enfermedad
mental están en revisión
y evolución continua. Podemos decir
claramente que hay obstáculos contextuales
y ambientales para poner en marcha muchos
de los nuevos modelos, y estos obstáculos
son mucho más incapacitantes que
las propias dificultades derivadas de
la enfermedad personas afectadas. Por
tanto nos enfrentamos a un reto, o quizá
podamos definirlo como un mito, “el
mito de la ergonomía”.
Desde los diferentes modelos de la Terapia
Ocupacional y sus técnicas de intervención,
siempre basadas en el ajuste persona-entorno
y en el desarrollo de competencias a través
de la ocupación, se pueden analizar
los factores negativos influyentes en
el desarrollo profesional de las personas
con enfermedad mental y plantear diferentes
estrategias de intervención que
favorezcan su prevención, rehabilitación
u compensación. Desde esta perspectiva
se favorece, además de las capacidades
de empleabilidad, la calidad de vida y
la salud de las personas afectadas.
INTRODUCCIÓN
Desde una perspectiva
biopsicosocial, podemos analizar los diferentes
términos asociados al trabajo basándonos
en los factores que influyen en el desarrollo
de roles productivos a lo largo de la
vida de las personas, es decir lo que
podríamos denominar desarrollo
vocacional y ocupacional como proceso
de socialización.
Por socialización se entiende la
vinculación efectiva de la persona
con el contexto social y cultural en el
que trascurre su vida (Coestsier y Claes.
1987). Romero Ayuso(2003) señala
que esto implica la activación
de un conjunto de procesos por los que
los individuos desarrollan habilidades
cognitivas y afectivas útiles para
su integración en los grupos sociales,
aprenden normas y valores, manifiestan
patrones de comportamiento estables y
modos de percibir la realidad congruentes
con la mayoría de las personas
con las que interaccionan diariamente.
Podemos afirmar que se trata de un proceso
de aprendizaje mediante el que se adquieren
las actitudes, habilidades y conductas
útiles para el desarrollo de la
empleabilidad y productividad a lo largo
del ciclo vital. Asimismo podemos decir,
que el trabajo, como participación
social, marca los roles productivos del
individuo, y por tanto, es un factor de
socializador de primer orden, hablándose
ya del concepto de socialización
ocupacional para referirse a la generalización
hacia el desempeño de diferentes
ocupaciones a través de las competencias
adquiridas durante el proceso.
La dimensión temporal de la socialización
laboral hace referencia al hecho de que
cualquier proceso de socialización
ocurre a lo largo del tiempo. Peiró
y Prieto diferencian dos periodos en el
proceso de socialización laboral
y ocupacional que se enmarcan en un proceso
continuo de socialización ocupacional,
como concepto del proceso continuo de
adquisición de normas y conductas
de adaptación a diversas ocupaciones
o la adaptación a diferentes situaciones
ocupacionales, adquiriendo diferentes
etapas de madurez ocupacional:
· Un primero momento de socialización
para el trabajo que consiste en una preparación
para desempeñar un trabajo u ocupación
en general.
· Un segundo momento de socialización
en el trabajo u ocupación, que
se centra en el aprendizaje y desempeño
de un puesto de trabajo, normas y cultura
propia de una organización laboral
o comunitaria.
Diferentes autores consideran el significado
que cada persona da al trabajo como un
indicador de la motivación laboral.
El trabajo puede ser una fuente de identidad
y autoestima, de la que derivan sentimientos
positivos, que conducen a aumentar la
implicación con el trabajo, o por
el contrario, puede ser una fuente de
frustración, aburrimiento, y un
sin sentido. En dicha definición
personal y partiendo de la relación
teórica descrita, podemos decir
que influyen de forma interrelacionada
variados y diferentes factores como elementos
activos en el desarrollo de la motivación
laboral y el desarrollo profesional.
DESARROLLO PROFESIONAL,
PRODUCTIVIDAD Y EMPLEABILIDAD
El desarrollo ocupacional
es el proceso vital por el cual una persona
va adquiriendo comportamientos y actitudes
que le lleva a realizar las actividades
cotidianas adecuadas en cada momento de
su vida, dependiendo de las necesidades
personales y las características
del entorno. Partiendo de esta definición,
podemos señalar que el desarrollo
profesional es el proceso, igualmente
vital, por el que una persona va adquiriendo
diferentes tipos de competencias técnicas,
metodológicas, sociales y participativas
para el desarrollo de actividades formativas
y laborales productivas ajustadas a sus
necesidades y características personales
así como a las demandas y características
de su entorno.
En cuanto al término producción
y productividad, debemos hacer un análisis
biopsicosocial que nos facilite conocer
algunos de los factores y características
que influyen en la adquisición
de los diferentes roles productivos y
las competencias necesarias para el desempeño
profesional a lo largo de la trayectoria
vital de la persona. Es lo que podemos
denominar como proceso de socialización
profesional. Algunos de las características
que podemos señalar de este proceso
son:
· Las características propias
de la persona (edad, sexo, capacidades,
etc.)
· Es un proceso que abarca toda
la trayectoria de la persona, desde el
nacimiento a la vejez.
· Van a existir influencias de
diferentes agentes que trasmiten, educan
o imponen normas sociales y culturales
(familia, educadores, sistemas políticos,
etc.).
· Es un proceso continuo de ajuste
dinámico y cambiante entre la persona
y el entorno.
· Hay una interacción mutua
de todas las áreas ocupacionales
de la persona en cada rol productivo formativo-laboral.
De forma muy genérica podemos afirmar
que el trabajo aporta una serie de aspectos
positivos, que como decíamos antes,
permiten el desarrollo psicosocial y ocupacional
de la persona. Entre estos aspectos destacamos
(Rivas.-1998):
· Aporta medios económicos
que garantizan el acceso a bienes y servicios.
· Facilita la integración
de creencias, valores, expectativas y
normas sociales.
· Potencian la autoestima.
· Aporta una determinada identidad
personal y roles activos.
· Estructura el tiempo y facilita
la adquisición de hábitos
diarios paralelos en el ámbito
familiar, ocio, cuidado personal, etc.
· Favorece el desarrollo de competencias
y el deseo de mejorarlas.
· Es una fuente de interacción,
comunicación y contacto social.
· Facilita la continuidad y paralelismos
de la persona en la trayectoria y avance
sociocomunitario con sus grupo de interacción
y grupo de iguales.
Por nuestra parte, se puede elaborar una
definición que base el trabajo
como actividad productiva entendiendo
“las actividades productivas como
aquel conjunto de actividades humanas,
en las que la persona aporta sus intereses,
capacidades y conocimientos, y en las
que mediante el uso de los recursos disponibles,
permite obtener o prestar ciertos productos,
bienes y/o servicios. Con la ejecución
de dichas actividades, la persona obtiene
algún tipo de compensación
material, psicológica y/o social.”
(Sánchez R, O. 2001).
Hay cinco factores que siempre van a estar
implícitos en la ejecución
de una actividad productiva:
· La persona, como principal eje
del sistema, que ejecuta la actividad,
participando según sus valores
y motivaciones, experiencias, expectativas,
habilidades y dificultades, energías
y esfuerzos, etc.
· El entorno, que el cual enmarca
la acción con los conceptos de
producción y los roles, los recursos
disponibles externos para la realización
de la actividad.
· La actividad, como medio en sí
mismo, que facilita que la persona alcance
sus fines y propósitos.
· Compensación, la persona
debe encontrar algún tipo de compensación,
bien sea materia, psicológica y/o
social, vendrá definida por los
factores motivadores que conducen a la
ejecución de una determinada conducta
en un momento dado. Al realizar una determinada
tarea productiva la persona obtiene beneficios
positivos o bien pierde o evita consecuencias
negativas de la omisión de esta.
· Producción, que puede
ser la obtención o prestación
de determinados productos, bienes o servicios.
Y debería situarse en los mismos
niveles que la compensación que
recibe la persona, pues si no es así,
si lo que predomina es la producción
por encima de la compensación se
dan situaciones de esclavitud, dependencia,
falta de libertad, y en definitiva falta
de autonomía. Y si lo que predomina
es la compensación de la persona
por encima de la producción, hablaríamos
de otro tipo de actividades, mas relacionadas
con el tiempo libre. Por tanto, para hablar
de actividades productivas debe existir
un equilibrio entre la compensación
personal y la producción.
DIFICULTADES EN LA
EMPLEABILIDAD Y LA SALUD MENTAL
La búsqueda del
estado de bienestar y la trayectoria de
la atención sociosanitaria hacia
las personas con enfermedades crónicas
ha ido provocando el replanteamiento del
concepto de atención integral,
y por tanto, cada vez son más los
recursos sociosanitarios que se plantean
como meta principal la inserción
sociolaboral.
Dentro de las dificultades que nos encontramos
para el acceso y mantenimiento en un trabajo
de las personas con enfermedad mental,
nos encontramos con 6 grandes grupos (Sánchez,
O.-2004):
1. Las derivadas de la pérdida
de salud. El desconocimiento sobre “lo
que me pasa” “sobre lo que
le pasa” produce consecuencias de
actitudes negativistas, defensivas, pasivas,….
Hay una ruptura con diferentes expectativas
de la vida.
2. Las derivadas de la sintomatología
de la enfermedad. Los diferentes síntomas
del enfermedad mental tales como déficit
conductuales, trastornos obsesivos, déficit
cognitivos, etc. , interfieren en el desarrollo
de competencias profesionales. Analizando
algunos de estos podemos indicar:
· Momento de inicio de la enfermedad.
Las consecuencias más negativas
suelen empezar a aparecer en la adolescencia
y primera juventud. Dicha etapa es una
de las más significativas en el
proceso de desarrollo profesional, ya
que es cuando se tienen que empezar a
tomar las primeras decisiones, donde el
entorno empieza a ser más exigente,
donde es empiezan a tener las primeras
experiencias formativo-laborales independientes,
etc.
· Deficits cognitivos. Se pueden
producir alteraciones en la atención
y en el procesamiento de la información
y memoria que pueden producir diferentes
alteraciones en el ámbito educativo,
formativo y laboral, tales como dificultades
en la atención en clase, problemas
en cuanto al aprendizaje de tareas, falta
de constancia en los hábitos de
estudios. Igualmente pueden aparecer problemas
en el desarrollo de un puesto de trabajo,
en el que la persona no presta suficiente
atención a todos los estímulos,
tareas y procesos de trabajo completos,
lo que puede aumentar los síntomas
y reducir el rendimiento, así como
dificultar la memorización de instrucciones
y por tanto la autonomía, iniciativa
y eficacia como trabajador.
· Déficit conductuales.
Algunas personas que sufren algún
problema en su salud mental o sufren una
enfermedad mental de más larga
duración presentan alteraciones
de la conducta como Inhibición,
dificultades en el área de control
de impulsos, hiperactividad, agresividad
verbal o alteraciones del comportamiento
con respecto a los otros, lo que provoca
dificultades en el mantenimiento de hábitos
de asistencia, problemas en las relaciones
sociales con compañeros de clase
o trabajo y aislamiento social.
· Trastornos obsesivos compulsivos.
Los pensamientos obsesivos y las conductas
compulsivas limitan enormemente el rendimiento
en todas las actividades productivas de
la vida cotidiana. La percepción
de la ansiedad y las conductas desencadenadas
para calmarlas interfieren de forma brusca
en el desarrollo de una clase, en el estudio
de un tema de una asignatura, en la planificación
o ejecución de una tarea laboral,
etc.
3. Las derivadas del prejuicio social.
La sociedad margina a los diferentes;
existe todavía una visión
muy medieval de las personas con algún
tipo de enfermedad, discapacidad, etc.
El estigma social producido por tener
una enfermedad visible a los otros, una
minusvalía, o algo que se salga
de la norma es una carga que puede llegar
a afectar en todas las actividades cotidianas.
Los medios de comunicación, en
lugar de aportar una imagen real y objetiva
de personas con afectación de su
salud mental, siguen dando, en general,
informaciones y comunicaciones en las
que asocian a las personas afectadas con
delitos, agresividad, incapacidad total,
deficiencia mental, etc. En general hay
pocas series de televisión y programas
que incluyan entres sus protagonistas
personas que sufran afectación
de su salud mental y se trate de una forma
constructiva e integradora. Se siguen
utilizando términos directamente
asociados a la enfermedad mental de forma
despectiva o irónica como “loco”,
“pirao”, “grillao”,
etc. En otro tipo de enfermedades también
ocurre, aunque en menor medida.
4. Las derivadas del propio mercado laboral.
No podemos hacer un análisis de
las dificultades de las personas con enfermedad
mental sin hacer una descripción
previa de las características actuales
del mercado formativo-laboral. En los
momentos que vivimos, suceden cambios
muy rápidos en diferentes ámbitos
sociológicos, de forma que las
personas deben hacer adaptaciones rápidas
y eficaces que les permitan continuar
con un funcionamiento óptimo en
el entorno en que viven. En el ámbito
formativo-laboral estos cambios afectan
de formas muy variadas y en múltiples
aspectos que sería imposible de
enumerar en su extensión, pero
que, haciendo un resumen, podemos clasificar
de la siguiente manera (Sánchez,
O.-2003):
· Transformaciones en los puestos
de trabajo y ocupaciones, en las formas
de organizar el trabajo, aparición
de nuevos yacimientos de empleo, etc.
· Cambios en los aspectos jurídicos
que afectan a la formación, al
empleo, a las minusvalías, etc.
· Globalización de los mercados
de forma paralela a las uniones fronterizas,
intercambio cultural, comunicaciones en
tiempo real, etc.
· Modificación de los valores
del trabajo, relacionándolos con
otros familiares, culturales, de ocio.
· Aumento de la democratización
social, tendencia hacia la individualización
y hacia relaciones sociales horizontales;
tendencias opuestas a los planteamientos
históricos precedentes.
· Potenciación del desarrollo
curricular individualizado, exigiendo
especializaciones concretas en los puestos
de trabajo y capacidad de adaptación.
· Cambios demográficos:
inmigración, aumento de esperanza
de vida, reducción de los nacimientos,
etc.
· Aumento de la tecnificación
de las tareas laborales, con la consecuente
exigencia formativa de los recursos humanos.
· Incorporación de nuevos
colectivos al mercado laboral: mujeres,
inmigrantes, discapacitados.
· Creación y fomento de
nuevas formas de gestión empresarial
(E.T.T’s, fórmulas de trabajo
asociado y cooperativismo, empresas de
inserción, etc.)
· Exigencia social de una buena
imagen de competencia personal, tanto
para trabajos cualificados como no cualificados.
Ya indicadas con anterioridad.
Estos cambios y características,
hacen que personas con menores capacidades
de adaptación sean más vulnerables
a quedarse descolgadas del avance social
con las consecuencias negativas que conlleva.
Este desfase social repercute en muchas
áreas, entre las que destacamos
las dificultades en la empleabilidad
5. Las derivadas del entorno familiar
y cercano. El sistema familiar y cercano
ante una situación de perdida de
salud reacciona de forma conjunta de formas
determinadas, siendo estas la suma de
la reacción de cada uno de sus
miembros. Cada miembro de la red social
que forma el entorno de la persona con
enfermedad mental actúa ante diferentes
situaciones que se le van presentando
de la forma que considera más adecuada,
pero en la mayoría de la ocasiones
se actúa desde el desconocimiento,
desde el desconcierto y desde la desesperación,
siendo estas, malas herramientas para
fomentar el desarrollo ocupacional y profesional
en la persona que padece la enfermedad.
6. Las derivadas de los sistemas de atención
sociosanitarios. Al igual que la red social,
los sistemas sociosanitarios no están
acostumbrados a manejar el área
profesional de las personas con enfermedad
mental. No existen metodologías
de evaluación ni de intervención
comúnmente utilizadas en los recursos
sociosanitarios, con las repercusiones
negativas que esto produce en los afectados
y familiares tales como grandes lagunas
formativo-laborales, itinerarios poco
ajustado y expectativas poco realistas.
Las personas con enfermedad mental sufren
dichas consecuencias negativas, valorando
desde este análisis realizado la
necesidad de creación de modelos
de intervención y la puesta en
marcha de metodologías de prevención,
rehabilitación o compensación
de estas.
Todas estas dificultades pueden desencadenarse
en cuatro momentos puntuales del proceso
de desarrollo profesional, señalándolas
a continuación.
1. En el desarrollo de la madurez ocupacional:
el proceso de aparición de síntomas
de pérdida o afectación
de la salud mental puede aparecer en cualquier
momento de la vida. Los procesos más
crónicos e incapacitantes son los
que habitualmente empiezan en la infancia
y adolescencia, por lo hay que analizar
las características que puede tener
el desarrollo infanto-juvenil en las personas
con enfermedad mental. Ya en este momento
se inician percepciones negativas del
autoconcepto que desencadenan problemas
o dificultades en el comportamiento social
y el desarrollo ocupacional. La prevención
primaria es fundamental, pero debido al
sistema de atención sociosanitario
y educativo, no se llega a dichas personas
hasta etapas en las que la enfermedad
ha aparecido con consecuencias más
negativas. Entonces es tarde para la prevención
y continuidad natural del proceso de madurez
ocupacional y desarrollo profesional y
se tiene que pasar a intervenciones desde
la rehabilitación.
2. En el desarrollo de un itinerario laboral:
cuando la salud mental se afecta, se produce
una gran desorientación ocupacional
que afecta a las expectativas, a la autopercepción
de capacidades y la puesta en marcha de
estas. Por tanto, las personas con problemas
de salud mental puede que tengan una mayor
dificultad en cuanto a identificar intereses
formativo-laboral, identificar habilidades
laborales, ajustar los intereses con ocupaciones
del mercado laboral actual o tendencias
futuras, relacionar las propias habilidades
con ocupaciones, valorar diferentes tipos
de empleo como opciones laborales validas,
tener percepción muy dualista del
trabajo (empleos perfectos/no perfectos
con escasos criterios), tener una planificación
profesional para conseguir un empleo,
identificar los déficit laborales
y ocupacionales para desarrollar un determinado
perfil profesional..
3. En la adquisición o búsqueda
activa de empleo: La búsqueda de
un empleo es un de los momentos más
complejos y estresantes en las sociedades
actuales desarrolladas. Las personas con
enfermedad mental pueden tener mayores
problemas en algunas de las técnicas
y habilidades necesarias para un proceso
de búsqueda activa de empleo. Así
podemos encontrar dificultades en algunas
de las siguientes actividades y habilidades:
priorizar e identificar las ventajas relativas
al trabajo así como identificar
las fuentes de empleo y de información,
elaboración de un currículum
vitae, afrontamiento de una entrevista
o proceso de selección, fomentar
y mantener una red social que potencie
y apoye su integración laboral.
4. En la ejecución y mantenimiento
de un empleo: las demandas que tiene cada
puesto de trabajo deben ser ajustadas
a las competencias profesionales del trabajador
que lo va a ejecutar. Este ajuste es individual
y en ocasiones depende de diferentes componentes
y factores temporales que pueden provocar
un buen o mal ajuste en dicho sistema
trabajador-puesto de trabajo. En cualquier
caso, las personas con enfermedad mental,
puede que tengan mayor dificultad en realizar
este ajuste teniendo en cuenta las demandas
actuales de las empresas capitalistas
en cuanto a los tiempos adaptación
al puesto de trabajo. Dichas dificultades,
pueden aparecer en la resistencia a trabajar
durante largos periodos de tiempo, en
ser asertivo, en el aprendizaje de tareas,
en el ritmo de trabajo, en evaluar su
propio trabajo y regularse, en la utilización
del tiempo libre, en las relaciones con
compañeros y supervisores, etc.
En general en el ajuste de decíamos
de las competencias profesionales a las
demandas de un puesto de trabajo.
La condición de desempleado entre
las personas con enfermedad mental es
algo frecuente y refleja la gran dificultad
para elegir, obtener y mantener un empleo
tal y como funciona el mercado laboral
actual. La experiencia de permanecer crónicamente
en paro, aun contando con ayudas o pensiones,
es altamente negativa para estas personas.
Ayudar al paciente a superar las limitaciones
derivadas de la enfermedad es el objetivo
inmediato de la rehabilitación,
y en lo que se refiere a mejorar las condiciones
sociales para conseguir mantener la empleabilidad
y la igualdad social, constituye el mito
de la rehabilitación laboral.
La rehabilitación laboral se fundamenta
en los principios de la rehabilitación
psicosocial y en cómo esta, sostiene
que la persona con enfermedad mental puede
aprender y mejorar su funcionamiento,
tender a la normalización y aumentar
el grado de autoestima e independencia.
Hay factores que no predicen un éxito
o fracaso laboral en las personas con
enfermedad mental:
· Diagnostico psiquiátrico
o neurológico.
· Historia clínica
· Pruebas o Test de inteligencia,
personalidad y aptitudes.
· Funcionamiento en otras actividades
ocupacionales diferentes del laboral (auto
cuidados, tiempo libre, cuidado del hogar,
etc.)
· Funcionamiento determinado en
otros ambientes diferentes al laboral.
(manualidades, ocupaciones esporádicas,
etc.)
· Sintomatología presente.
Hay factores que si pueden indicar un
posible éxito o fracaso laboral:
· Desarrollo progresivo de competencias
profesionales.
· Expectativas e intereses ajustados.
· La motivación laboral.
· Tipo de apoyo familiar.
· El apoyo profesional.
· Funcionamiento en la historia
laboral previa.
· Ajuste persona-puesto de trabajo.
Respecto a la propia persona con enfermedad
mental es imprescindible basarse en la
evaluación, desarrollo y ajuste
profesional basado en competencias, que
son el pilar básico para el ajuste
trabajador-puesto de trabajo. Podemos
hacer la siguientes clasificación:
· Competencias técnicas:
nivel de formación reglada, formación
ocupacional, conocimientos técnicos,
conocimientos sociocululturales, lectoescritura,
informática, etc.
· Competencias metodológicas:
capacidades cognitivas, capacidades psicomotrices,
capacidades sensoriales.
· Competencias participativas:
hábitos de trabajo, imagen personal,
iniciativas, involucración en los
objetivos productivos, calidad del trabajo,
etc.
· Competencias sociales: habilidades
sociales y de interacción social.
PROGRAMAS DE INTERVENCIÓN
PARA EL DESARROLLO PROFESIONAL EN PERSONAS
CON ENFERMEDAD MENTAL
Los modelos de intervención
para la inserción y rehabilitación
laboral se tienen que basar en conceptos
holísticos e integrales de la persona
y por tanto implican la participación
de múltiples agentes y factores.
Por tanto podemos definir la rehabilitación
laboral en el enfermedad mental como “La
atención comunitaria integral y
holística que presta todos los
servicios educativos, psicosociales, sanitarios,
jurídicos, institucionales y ocupacionales
para la adquisición, potenciación
y compensación de aquellos conocimientos,
hábitos, roles, habilidades y actitudes
imprescindibles para la elección,
adquisición y mantenimiento de
un puesto de trabajo de las personas con
enfermedades en la salud mental”(Sánchez,O.-2002).
En esta definición, como vemos,
se recogen los múltiples factores
que están implícitos en
el proceso de desarrollo profesional y
de integración laboral.
Haciendo una análisis de los factores
determinantes podemos describirlos como
sigue:
· Servicios educativos: se refiere
a profesionales de apoyo en el ámbito
educativo tales como: psicopedagogos,
neuropsicólogos, terapeutas ocupacionales,
así como la formación a
los educadores habituales (profesores,
educadores sociales, etc.)
· Servicios psicosociales: se refiere
a los aspectos económicos, residenciales,
de apoyo a la familia, de ocio, de evaluación
detallada de funcionamiento ocupacional
en los centros base de valoración
de discapacidades, de creación
de centros integrados en las redes sociosanitarias
de rehabilitación psicosocial y
laboral.
· Servicios sociosanitarios: se
refiere a los profesionales tales como
neurólogos, psiquiatras y otros
profesionales sociosanitarios: terapeutas
ocupacionales, psicólogos, trabajadores
sociales, personal de enfermería,
educadores, etc.
· Servicios jurídicos: ser
refiere a los pilares establecidos por
las constituciones españolas y
europeas, así como las legislaciones
y funcionamientos específicos institucionales
de discriminación positiva hacia
la integración laboral de personas
con enfermedad mental, así como
la protección de la salud mental
en el ámbito laboral.
· Servicios institucionales: se
refiere a la información y fomento
de la participación de empresarios,
sindicatos, organismos formativos, administraciones
públicas, etc.
· Servicios ocupacionales: se refiere
a todos los servicios de orientación
y apoyo laboral con la colaboración
de profesionales tales como terapeutas
ocupacionales, jefes de taller, preparadores
laborales, etc.
La participación activa de los
diferentes agentes en la inserción
y desarrollo profesional son múltiples
y cambiantes con relación a la
evolución histórica de los
conceptos de salud y enfermedad, así
como por los conceptos establecidos por
la estructuración ocupacional y
la desigualdad social producida, por lo
que es necesario hacer una valoración
constante de estos, para hacer los ajustes
necesarios.
La propuestas existentes en la actualidad,
es la actual creación de equipos
de apoyo y rehabilitación psicosocial,
especificando equipos de inserción
y apoyo laboral formados por los siguientes
profesionales: psicólogos, terapeutas
ocupacionales, técnicos de empleo,
preparadores laborales y jefes de taller.
Los programas de apoyo en el ámbito
laboral se desglosan como siguen:
En cuanto a la persona con enfermedad
mental:
· Orientación vocacional-laboral.
· Programas de rehabilitación
cognitiva de apoyo a la inserción.
· Apoyo a la formación
· Entrenamiento en ajuste formativo-laboral.
· Entrenamiento en asertividad
laboral y habilidades sociales.
· Entrenamiento en técnicas
de autocontrol.
· Entrenamiento en habilidades
para la búsqueda de empleo.
· Apoyo en la Búsqueda Activa
de Empleo.
· Seguimiento, entrenamiento y
apoyo en el puesto de trabajo.
· Apoyo al desarrollo ocupacional
en el tiempo libre.
En cuanto al entorno familiar:
· Escuela de familias para la inserción
formativo-laboral.
· Apoyo y orientación familiar
para el desarrollo profesional.
· Apoyo a la creación de
formulas de autoempleo.
En cuanto al entorno formativo-laboral
y ocupacional:
· Análisis y valoración
del mercado formativo-laboral.
· Programas de Información
y Coordinación con recursos formativos.
· Programas de información
y Coordinación con recursos laborales.
· Servicios de intermediación
laboral.
· Difusión, creación
y apoyo de alternativas y centros sociales
de inserción y de apoyo formativo-laboral.
· Desarrollo de formulas empresariales
y políticas de inserción.
INTERVENCIÓN
EN LA ORIENTACIÓN VOCACIONAL Y
OCUPACIONAL
La intervención
en la orientación vocacional parte
del concepto de orientación ocupacional
que es un método de intervención
que, desde las terapias ocupacionales,
debemos utilizar en todos los ámbitos
de actuación y áreas de
las ocupaciones humanas en las que intervenimos.
El objetivo general de los programas de
orientación vocacional sería
que las personas destinatarias mejoren
el conocimiento del entorno formativo-laboral,
de las propias capacidades y competencias
personales, y con dicho conocimiento puedan
adaptarse a dicho entorno de la forma
más eficaz y satisfactoria posible,
en función de sus características
e intereses personales, mejorando sus
capacidades de empleabilidad.
Es importante garantizar un apoyo constante
que facilite un itinerario formativo-laboral
adecuado, intentando evitar grandes lagunas
formativas y/o laborales, realización
de formación muy dispar y poco
ajustada con la trayectoria curricular
de la persona y sus posibilidades futuras
de trabajo así como acciones ineficaces
de búsqueda de trabajos para los
que la persona no cumple el perfil o no
es capaz de mantener.
Las estrategias para llegar a tales objetivos
pueden ser múltiples desde un encuadre
clínico y social, pero aun están
por evaluar los existentes y desarrollar
otros nuevos en los diferentes recursos
de atención sociosanitaria para
personas con enfermedad mental. En general,
la orientación vocacional se fundamente
en el consejo para fomentar que el sujeto
desarrolle aquellos aspectos que le limitan
en su desarrollo profesional. Dicho consejo
debe encaminarse a fomentar actividades
cotidianas y laborales ajustadas al perfil
de cada sujeto que le permitan el desarrollo
de todas sus competencias. La facilitación
de experiencias, por tanto, se hace imprescindible.
Dichas experiencias deben producir un
acercamiento laboral, por lo que el análisis
de la persona y el análisis de
actividades se convierten en una metodología
básica de la intervención
en orientación vocacional y profesional.
Estas experiencias se pueden contextualizar
en diferentes entornos y pueden tener
características variadas como:
voluntariado, formación, docencia,
empleo temporal, etc.
ENTORNO FAMILIAR
El proceso de socialización
ocupacional se inicia en el núcleo
familiar, donde los niños comienzan
a recibir información sobre la
formación, el trabajo, el juego
y el ocio, y aprenden diferentes aspectos
fundamentales para su futuro ocupacional
en el ámbito productivo. Desde
esta premisa básica, la intervención
con familias se hace imprescindible en
la mayoría de los casos para que
la intervención sea eficaz e integral.
El funcionamiento del sistema familiar
en las personas con problemas de salud
mental se afecta en muchos factores que
pueden limitar y/o entorpecer el proceso
de desarrollo profesional e integración
laboral. Actitudes y conductas de sobreprotección,
desentendimiento, falta de conocimiento
del mercado laboral y sus alternativas,
expectativas desajustadas, etc., producen
un conflicto y desajustes importantes
en las posibilidades de apoyo familiar
para el desarrollo de la empleabilidad,
por lo que es necesario un trabajo de
asesoramiento y entrenamiento con la familia,
paralelo al que se realiza con la persona
afectada por el enfermedad mental.
Hay múltiples aspectos del mundo
laboral y de a discapacidad que angustian
a las familias de una persona que requiere
cualquier proceso de rehabilitación
laboral y que no son capaces de manejar
adecuadamente sin la adecuada ayuda y
asesoramiento. Son muchos los cambios
que se deben adoptar y que requieren de
un proceso progresivo de aprendizaje,
integración y generalización.Para
la intervención con la familia
es necesaria una motivación de
base para lograr conseguir los esfuerzos
para el cambio. Las familias necesitan
entender que el cambio es necesario y
que va a ser más eficaz que sus
soluciones habituales. Siempre hay que
señalar que el sujeto es el protagonista
del proceso, y en el caso de personas
adultas tienen la autoridad y el derecho
de decidir el nivel de implicación
de su familia y de sus necesidades.
DESARROLLO DE
COMPETENCIAS PROFESIONALES
Los seres humanos podemos tener dificultades
a la hora de llevar a cabo las demandas
que le exige un puesto de trabajo o cualquier
otra actividad de la estructuración
ocupacional, con las consecuencias negativas
que esto implica para su salud mental.
Esto afecta a la autoestima profesional
de la persona afectada de tal forma que
tiene gran miedo a enfrentarse de nuevo
al mercado laboral, provocándole
un abandono progresivo de los hábitos
formativos y laborales y una progresiva
dificultad para la puesta en práctica
de las competencias profesionales. Por
tanto, es necesario hacer una valoración
objetiva y específica de estas
y un entrenamiento de estas, realizando
las orientaciones y apoyos necesarios
una vez la persona se ha incorporado a
un curso o puesto de trabajo.
La metodología de orientación
y entrenamiento de dichas competencias
se realiza a través de la facilitación
de experiencias, según un modelo
de acercamiento laboral, de tal forma
que se pongan en juego todos los factores
necesarios para el mantenimiento de la
empleabilidad durante la vida laboral
activa. Es importante señalar en
ese sentido la relevancia que tiene el
análisis por competencias de los
sujetos, así como el análisis
de los contextos laborales y las tareas
a realizar.
En este modelo de acercamiento laboral
se ponen en juego varios factores: el
sujeto, el entorno inmediato (recursos,
materiales y personas), las tareas y el
mercado laboral. Hay que trabajar con
dichos factores de tal forma que se produzca
un equilibrio eficaz entre todos ellos.
El análisis de la persona y el
análisis de las tareas y puestos
se conceptualizan en rehabilitación
laboral como procesos imprescindibles
y complejos. Dicho análisis parte
de un modelo multidisciplinar, que posibilita
el hacer los ajustes necesarios en los
factores implícitos. Estos conceptos
parten de los modelos de la ciencia de
la ergonomía y del ajuste persona-puesto
de trabajo.
Áreas a desarrollar
con relación a las Capacidades
de ejecución laboral
Hábitos básicos de trabajo.
Competencias participativasAsistencia.
Puntualidad Aseo y cuidado personal. Actitud
frente al trabajo. Cumplimiento y organización
del horario.Utilización del tiempo
de descanso.Hábitos alimenticios.Manejo,
equipo y herramientas. Cuidado del material.Continuidad
de las tareas.Resistencia a la fatiga.Resistencia
a la monotonía.Reacción
al trabajo repetitivo.Reacción
a los cambios de trabajo.Higiene en el
trabajo.Seguridad.Utilización de
ropa de trabajo. Habilidades cognitivas
y psicomotrices Competencias metodologicasAtención.Orientación
y reconocimiento.Memoria.Secuenciación.
Categorización.Manejo del tiempo.Aprendizaje.Generalización.Resolución
de problemas.Manipulación fina
y gruesa.Rapidez de movimientos y ritmo.Fuerza
Aspectos socioculturales y formativos.Competencias
técnicasConocimiento y utilización
del entorno sociocomunitario.Formación
especifica y continua para el puesto.Formación
ocupacional.Formación básica:
cálculo, lectura, escritura.Manejo
de transportes.Manejo de dinero.Experiencias
laborales.Habilidades de comunicación
e interacción social.Competencias
SocialesPapel en el grupo.Interacción
con compañeros.Acciones para fomentar
la red social.Independencia del supervisor.Relación
con el supervisor.Cooperación con
el supervisor.Tolerancia a las criticas.Aceptación
de valoraciones.Adaptación a las
normas. Capacidad para iniciar conversaciones.Capacidad
para mantener una conversación.Capacidad
para solicitar ayudaCapacidad para ofrecer
ayuda.Capacidad para expresar críticas
y sentimientos negativos.Capacidad para
expresar valoraciones.Habilidad de trabajo
en equipo.Comunicación no verbal.Aspectos
de la comunicación verbal.
BÚSQUEDA
ACTIVA DE EMPLEO
La búsqueda activa de empleo es
una fase complicada para cualquier trabajador.
Se ponen en juego muchos factores relacionados
con la autoestima profesional, con el
tipo de apoyo familiar, con la falta de
cualificación o el exceso de ésta,
con la situación y características
del mercado laboral en dicho momento.
En conclusión, es un momento donde
hay que poner en práctica y desarrollar
muchas estrategias de afrontamiento y
muchas habilidades sociales.
El entrenamiento en habilidades para la
búsqueda de empleo tiene como objetivo
la adquisición de técnicas
y habilidades básicas suficientes
para desenvolverse con éxito en
la búsqueda de un empleo. En dicha
adquisición es importante que tengamos
en cuenta el concepto de apoyo o acompañamiento
social, es decir, la valoración
continua de la ayuda, orientación
y entrenamiento que necesiten los sujetos
en cualquier parte del proceso, para permitir
el mayor grado de eficacia y éxito.
Consiste en un continuo apoyo y aprendizaje
en función de los déficit
y necesidades que se han detectado en
cada persona con la que estamos interviniendo,
de tal forma que los apoyos sean cada
vez menores y la persona sea capaz de
hacer un plan activo de búsqueda
de empleo lo más autónomamente
posible. Hay que valorar que el mercado
laboral ofrece en muchas ocasiones trabajos
temporales, por lo que la persona puede
estar en proceso de búsqueda activa
de empleo en numerosas ocasiones, siendo
conveniente un proceso de orientación
y tutorización dando los apoyos
pertinentes en cada caso.
Las habilidades que hay que poner en marcha
para la búsqueda de empleo son,
entre otras, uno de los componentes importantes
y necesarios en el proceso de orientación
e inserción laboral de cualquier
persona que quiera incorporarse al mundo
laboral. Nuestro objetivo principal de
la rehabilitación laboral no es
que la persona aprenda a encontrar empleo,
si no que aprenda a como mantener las
capacidades de empleabilidad. Dichas habilidades
deben ser las ajustadas a las demandas
del mercado laboral del momento, por lo
que las personas que buscan incorporarse
a dicho mercado deben valorar tanto sus
propias habilidades personales como las
exigencias del mismo, para obtener los
resultados más eficaces posibles
para la inserción.
Hay que añadir que el objetivo
principal de la rehabilitación
o inserción laboral no es que la
persona tenga muy buenas técnicas
de búsqueda de empleo o haga entrevistas
de un alto nivel de calidad. El desarrollo
de competencias profesionales se produce
progresivamente a través de las
experiencias que se desarrollan en el
ciclo vital. Las competencias para la
búsqueda de empleo se desarrollan
a lo largo de la vida laboral en la que
vamos mejorando nuestros contactos informales,
nuestro currículum, la forma de
defender nuestra identidad profesional
y nuestra madurez, etc.
Por tanto, la búsqueda activa de
empleo debe estar apoyada tanto por la
red social informal de la persona como
por métodos de intermediación
laboral, que compensen a través
de diferentes metodologías algunas
de las limitaciones que se presentan debidas
a déficit en el desarrollo profesional
o a la propia estructura ocupacional y
empresarial en el ámbito social.
Este es uno de los puntos débiles
de la rehabilitación laboral, debido
a no existir una cultura de mercado laboral
y de empresa en los equipos de rehabilitación.
Sería interesante la incorporación
de profesionales del ámbito social
y de la empresa a los equipos de rehabilitación
tales como Diplomados en Relaciones Laborales,
Economistas, Diplomados en Empresariales,
Diplomados en Gestión y Dirección
de Empresas, etc., que darían una
visión empresarial al proceso de
desarrollo profesional e inserción
laboral.
INVESTIGACIÓN
DEL MERCADO LABORAL. ANALISIS, DISEÑO
Y ADECUACIÓN DE PUESTOS DE TRABAJO
En el mercado laboral
actual se exigen múltiples habilidades
para mantener la empleabilidad a lo largo
de la trayectoria curricular de las personas
en edad activa laboral. Esto lleva a que
personas con enfermedad mental, a pesar
de tener una cualificación profesional
ajustada y competente, puedan tener dificultades
a la hora de acceder y mantener un puesto
de trabajo.
Es importante desde el trabajo de integración
sociolaboral hacer un detallado estudio
del mercado formativo laboral, analizando
y coordinándose con los diferentes
recursos de la estructura ocupacional
comunitaria.
· Nuevos yacimiento de empleo.
Tendencias en el mercado laboral y oportunidades
futuras.
· Creación y crecimiento
de empresas en las diferentes zonas de
nuestro campo de acción.
· Convocatorias de cursos de diferentes
organismos públicos y/o privados
(IMEFE, INEM, CCOO, UGT, etc.)
· Acciones de organismos específicos
que trabajan para la integración
sociolaboral de personas en riesgo y con
minusvalías (Fundación Adecco,
InterLabor, Candelitas, Fundosa, SIFU,
etc.).
· Legislación que pueda
afectar a la integración laboral
(pensiones, subvenciones para contratación
de personas con minusvalía, condiciones
y beneficiarios de los diferentes contratos,
etc.)
· Contacto y coordinación
con recursos laborales (INEM, Cámara
de Comercio, Asociaciones empresariales,
etc.)
· Contacto y coordinación
con sindicatos (CCOO, UGT, etc.) en cuanto
a planes de integración laboral
de colectivos con dificultades de empleabilidad.
Además de esta información
del mercado laboral ordinario, es importante
la concienciación y fomento de
puestos de trabajo adaptados para personas
con enfermedad mental. La creación
de estrategias de marketing social y de
intermediación laboral se hace
imprescindible, sobre todo, en este colectivo
en el que hay que hacer campañas
de difusión y desestigmatización
hacia diferentes frentes sociales. Por
tanto es importante la puesta en marcha
y desarrollo de acciones como:
· El fomento, diseño y gestión
para la puesta en marcha de empresas de
inserción.
· Los programas y proyectos empresariales
de empleo con apoyo.
· La creación de centros
especiales de empleo.
· La búsqueda de recursos
que permitan la incorporación de
personas en prácticas o aporten
trabajos temporales que permitan el acercamiento
real al empleo.
· La concienciación de empresarios
y selectores de personal, para el análisis
de puestos de trabajo y sus demandas,
así como posibles reestructuraciones
de estos y prestación de apoyos.
· La difusión de las características
laborales de las personas con enfermedad
mental, reduciendo el gran estigma social
y fomentando el desarrollo de las nuevas
áreas de la ergonomía ocupacional
(ergonomía cognitiva; conciliación
de vida familiar, ocio y trabajo; prevención
de la salud laboral entre estas la salud
mental; adaptación y readaptación
de puestos de trabajo, etc.)
· Difusión de las consecuencias
negativas para la salud mental de las
características actuales del mercado
laboral y de la estructura ocupacional,
dotando de medidas de ergonomía
psicosocial y de apoyo ocupacional.
CONCLUSIONES
Hay una relación clara en las sociedades
actuales entre la estructura ocupacional
y los problemas de salud mental. Las características
de los puestos de trabajo, y las demás
ocupaciones diarias provoca situaciones
en las que los seres humanos pierden su
identidad, la perspectiva de su trayectoria
vital y la enfermedad mental aparece.
La perdida de la salud mental afecta a
un gran porcentaje de población
que necesita el desarrollo de estrategias
de intervención especificas que
posibiliten la prevención, la rehabilitación
y/o la compensación de las posibles
consecuencias negativas en su desarrollo
profesional.
La rehabilitación laboral deberá
cubrir de forma interdisciplinar la tarea
de desarrollar las capacidades laborales
de las personas con enfermedad mental,
así como modificar y diseñar
puestos de trabajo adaptados a las necesidades
que presenten, realizando paralelamente
una concienciación social de la
competencia real de las personas con esta
enfermedad, y de sus posibilidades de
desarrollo profesional y productivo.
La ciencia de la Ocupación, de
la que surgen las terapias ocupacionales
en el ámbito laboral, tiene el
objetivo primordial es el ajuste entre
la persona y las relaciones ocupacionales
que establece con su entorno a través
de las actividades cotidianas. Como todas
las ciencias, la Ciencia de la Ocupación,
necesita de la participación de
diferentes disciplinas y profesionales,
por lo que el trabajo inter y multidisciplinar
se hace imprescindible, y más en
el área de integración y
desarrollo profesional de personas con
problemas de salud mental, al estar involucrados
múltiples agentes y ser tan diferentes
las estrategias de orientación,
apoyo y entrenamiento necesarias, incluyendo
en estas a la participación social
de empresario y empresas.
La Terapia Ocupacional, en la actualidad
posee profesionales adecuadamente formados
y las herramientas que posibilitan el
ajuste del sistema persona-trabajo y se
presumen de primera necesidad en los pacientes
con enfermedad mental, basándonos
en la premisa de que el trabajo es una
ocupación de la vida diaria en
la que desarrollamos múltiples
actividades que estructuran y fundamentan
gran parte del resto de actividades, ocupaciones,
y expectativas, y que por tanto, posibilita
el poder tener una mejor calidad de vida
y, en definitiva, una mejora de la salud,
factores relevantes en el estado de bienestar.
La terapia ocupacional debe apostar por
el estudio, investigación, creación
y estructuración de entornos laborales
que mejoren y cuiden la salud mental de
los trabajadores y posibiliten la incorporación
de otros cuya salud mental ha sido afectada
de tal forma que ha provocado la perdida
de su puesto de trabajo o ha afectado
negativamente a su desarrollo profesional.
Esto requiere la movilización de
diferentes estructuras ocupacionales,
así como la participación
de equipos multidisciplinares.
BIBLIOGRAFÍA
RECOMENDADA
·
Abelardo Rodríguez (Coordinador).
“Rehabilitación psicosocial
de personas con trastornos mentales crónicos”.
Psicología Pirámide. Madrid.
1997.
· Ángel Fernández
Muñoz. “Técnicas de
Búsqueda de empleo”. Estudios
Financieros. Madrid. 1995.
· Asociación Andaluza de
Pacientes con Síndrome de Tourette
y Trastornos Asociados. I Congreso Nacional
de Síndrome de Tourette y Trastornos
Asociados. Cordoba. 2002.
· ATED-ATAM-FUNDESCO. “Metodología
y Estrategias para la Integración
Laboral”. Fundación Mapfre-Medicina.
Ed. Mapfre. 1994.
· Caritas. “Como desarrollar
la empleabilidad”. Caritas. 1999.
· Castillo, J.J. y Villena, J.
“Ergonomía. Conceptos y Métodos”.
Ed Complutense. Madrid.1998.
· Cachón Rodríguez,
L: “Nuevos Yacimientos de empleo
en España: potencial de crecimiento
y desarrollo futuro”. Madrid. Ministerio
de Trabajo y Asuntos Sociales”.
1998.
· Comunidad de Madrid. IMAF. “Guía
para la búsqueda de empleo”.
Comunidad de Madrid. 1997.
· Comunidad de Madrid. Varios autores.
“Rehabilitación Laboral de
personas con enfermedad mental crónica:
Programas básicos de intervención”.
Consejería de Servicios Sociales.
Comunidad de Madrid. 2001.
· De Las Heras, C.G. “Rehabilitación
y Vida. Modelo de Ocupación Humana”.
Manual del Curso de Modelo de Ocupación
Humana de Kielhofner, C. Sevilla. 1999.
· Durante, P. Y Noya, B. “Terapia
Ocupacional en salud mental: principios
y práctica”. Ed. Masson.
Barcelona. 1998.
· Fundación Universidad-Empresa.
“Guía de las empresas que
ofrecen empleo.2001”. Tomo 1 y 2.
Madrid. 2001.
· Gary Kielhofner: “Modelo
de Ocupación Humana”. Panamericana.
2004.
· Grupo de Biomecánica Ocupacional
del IBV. Ergonomía y Discapacidad”.
Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales.
Valencia. 1997.
· Gómez Tolon, J. “Fundamentos
metodológicos de la Terapia Ocupacional”.
Ed. Mira. Zaragoza. 1997.
· INEM. “CNO. Código
Nacional de Ocupaciones.” INEM.
Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales.
1994.
· INEM. “Guías IOBE.
“Búsqueda activa de empleo”.
Subdirección General de Promoción
de Empleo. Ministerio de Trabajo y Asuntos
Sociales. 1997.
· INEM. “Tutoría Individualizada”.
Subdirección General de Promoción
de Empleo. Ministerio de Trabajo y Asuntos
Sociales. 1997.
· J.M. Peiró y F. Prieto.
“Tratado de psicología del
trabajo”. Editorial Síntesis.
Madrid. 1996.
· June Grieve. “Neuropsicología
para Terapeutas Ocupacionales. Evaluación
de la Percepción y Cognición”.
Panamericacana”. Madrid. 2000.
· Montane Capdevila, J. “Orientación
Ocupacional”. CEAC. Barcelona.1993.
· L. Aramburu y J. Fernández.
“Módulos de Orientación,
Búsqueda, Información y
Localización de Empleo. Guía
MOBILE”. Fundación Formación
y Empleo. FOREM. Comisiones Obreras. Madrid.
1994.
· L. Aramburu y J. Fernández.
“MODEM. Módulos de detección
de Empleo”. Cruz Roja Española.
1991.
· Liberman, R. P. “Rehabilitación
integral del enfermo mental crónico”.
Martínez Roca. Barcelona. 1993.
· Medina, R. y otros. “Teoría
de la Educación”. (2 tomos).
UNED.1993
· MAD Comunicación. “Búsqueda
Activa de Empleo”. Fundación
confemetal. 1999. Madrid.
· Montane Capdevila, Josep. “Orientación
Ocupacional”. Ediciones CEAC. Barcelona.
1993.
· Pereda Marín, S. “Ergonomía.
Diseño del entorno laboral”.
Eudema Psicología. Salamanca. 1993.
· Rivas, Francisco. “Manual
de Asesoramiento y Orientación
Vocacional”. Síntesis Psicología.
Madrid. 1995.
· Rivas, Francisco . “Orientación
Vocacional”. Síntesis Psicología.
Madrid. 2003.
· Romero, D y Moruno, P. “Terapia
Ocupacional. Teoría y Técnicas”.
Masson. 2003.
· Sáez Arance, Ana Victoria.
“Guía de Estudios y profesiones”.
La Cueva del Oso. Madrid. 2003.
· Sobrado, Luis. “Orientación
e intervención sociolaboral”.
Editorial Estel. Barcelona. 1999.
· Gallego Matas, Sofía.
“Cómo planificar el desarrollo
profesional”. Alertes Psicopedagogía.
Barcelona. 1999.
· Tom Jackson. “Técnicas
de Búsqueda de Empleo”. Playor
Empleo. Madrid. 1992.
· Varios autores. “Metodología
y Estrategias para la integración
laboral.” MAPFRE. Madrid. 1994.
· Rice, F.P. Desarrollo humano.
Estudio del ciclo vital. Naucapalpan de
Juárez: Prentice-Hall Hispanoamericano.
S.A.1997.
· Schein, E.H. .”Psicología
de la Organización”. Madrid:
Editorial Prentice /may Internacional.
1988
· Todt, Eberhard.” La motivación”.
Barcelona: Editorial Herder. 1982
· Willard/Spackman. “Terapia
O